Guía práctica para que tu marquesina no gotee
Antes de la temporada de lluvias
Mira la marquesina desde abajo en un día soleado. Las manchas verdes dentro del policarbonato, los puntos de luz en los sellos y las marcas de escurrido en el muro te dicen por dónde está entrando el agua. Revisa también que la bajante descargue libre y no esté aplastada o desconectada.
Cómo limpiarla sin dañarla
Agua, jabón neutro y un cepillo de cerdas suaves con mango largo, siempre desde un punto de apoyo seguro. No uses thinner, gasolina, varsol ni limpiavidrios con amoníaco sobre el policarbonato, porque lo agrietan. Tampoco hidrolavadora a máxima presión contra los sellos, que termina levantándolos.
Errores que vemos con frecuencia
Tapar goteras con silicona por debajo, que solo desvía el agua a otro punto. Cambiar las láminas sin corregir la pendiente. Atornillar el policarbonato demasiado apretado, sin dejarle espacio para dilatar, lo que lo fisura alrededor del tornillo. Y olvidar el flanche contra el muro, que es el origen de muchas humedades en la fachada.
Si tu marquesina ya cumplió su ciclo, conoce las marquesinas corredizas en policarbonato. Y si el agua ya afectó el piso, revisa la impermeabilización de terrazas.