Guía rápida para cuidar tus ventanas de aluminio
Señales de que ya necesitan mantenimiento
La hoja hay que empujarla con las dos manos, suena a metal contra metal, el pestillo no engancha a la primera o aparece una línea de agua en el riel después de llover. Otra pista es el silbido del viento en las noches, que indica felpas aplastadas. Atender estas señales a tiempo evita que una rodachina rota termine rayando el riel, que es una reparación más larga.
Lo que puedes hacer tú
Aspira el riel inferior una vez al mes y pasa un cepillo pequeño por las esquinas. Verifica que los orificios de desagüe estén libres. Limpia el aluminio con agua y jabón neutro, nunca con esponjas abrasivas ni productos ácidos, porque manchan el anodizado y la pintura electrostática.
Errores comunes
Aplicar aceite de cocina o grasa en el riel es el más frecuente. Atrapa polvo y forma una pasta que frena más la hoja. Tampoco conviene forzar una ventana descarrilada, porque se dobla el perfil. Y sellar por dentro con silicona una filtración que viene de afuera solo esconde el problema.
Si además de las ventanas quieres renovar la cara exterior del inmueble, revisa nuestro servicio de mantenimiento de fachadas. Y si el marco ya no da más, te asesoramos en la remodelación de ventanas.