Guía para administradores antes de contratar el lavado de la fachada
Identifica qué tipo de mancha tienes
El negro uniforme en zonas altas suele ser hollín. El verde o negro en franjas bajo alfajías y cortagoteras es hongo o musgo, y señala por dónde escurre el agua. El polvo blanco sobre el ladrillo es eflorescencia y avisa que el muro está absorbiendo humedad. Saberlo te ayuda a comparar propuestas, porque un mismo producto no sirve para todo.
Errores que salen caros
- Lavar con ácido muriático o con mezclas caseras de cloro.
- Usar la máxima presión para terminar rápido, que abre las juntas y deja el ladrillo poroso.
- Aplicar hidrófugo sobre el muro húmedo o sucio, porque sella la mancha debajo.
- Lavar sin proteger ventanería, jardines y vehículos.
Qué pedir en la propuesta
Pide que el método, los productos, el sistema de acceso y el alcance por fachada queden por escrito, junto con el cronograma y el manejo de cerramientos. Una prueba de limpieza en un área pequeña es la mejor forma de aprobar el resultado en el consejo antes de contratar.
Lavar, impermeabilizar o pintar
El lavado es el primer paso de cualquier intervención. Si después aparecen fisuras o filtraciones, lo que sigue es la impermeabilización de fachadas. Si la pintura quedó limpia pero desgastada, conviene la pintura de fachadas. Y si buscas un plan integral con resanes, sellos y juntas, revisa el mantenimiento de fachadas.