Vidrio templado
Tratado térmicamente, resiste varias veces más que un vidrio común y, si se rompe, lo hace en fragmentos pequeños sin filo. Es la base de las marquesinas en vidrio, sobre todo en paños pequeños y a poca altura.
Ideal para: patios de ropas y marquesinas de área reducida
Vidrio laminado
Dos vidrios unidos por una lámina plástica interna. Si se rompe, los fragmentos quedan adheridos y el paño no cae. Es la opción más segura sobre zonas de paso, y además filtra buena parte de los rayos UV.
Ideal para: marquesinas sobre accesos, pasillos y zonas sociales
Templado laminado
Combina la resistencia del templado con la retención del laminado. Es lo que recomendamos en paños grandes, alturas importantes o donde puede caer granizo u objetos desde pisos superiores.
Ideal para: terrazas, áticos y cubiertas de gran formato
Acabado opalizado o con control solar
El vidrio puede llevar película o tratamiento que difumina la luz, da privacidad frente a vecinos de pisos altos y reduce el calor. Útil cuando el patio recibe sol directo gran parte del día.
Ideal para: patios con vecinos arriba o mucho sol