Guía para planear la pintura de tu casa
Pintar una casa completa es un proyecto pequeño de obra. Con un buen orden se evitan reprocesos y daños sobre lo ya pintado.
El orden correcto de los trabajos
Primero se corrige lo que genera humedad, como goteras, canales tapadas y fisuras de fachada. Después van resanes y estuco, luego techos, muros y por último carpintería, rejas y pisos. En exterior se avanza de arriba hacia abajo. Pintar antes de reparar una filtración es perder el trabajo.
Interior y exterior no usan la misma pintura
- Interiores, vinilo lavable en muros y pintura mate en techos.
- Baños y cocina, pintura resistente a humedad y hongos.
- Fachada, pintura acrílica para exterior o revestimiento elástico si hay microfisuras.
- Ladrillo a la vista, hidrófugo transparente, no vinilo.
- Rejas y portones, anticorrosivo y esmalte.
Señales de que tu casa ya necesita pintura
Pintura que tiza al pasar la mano, manchas negras o verdes en la fachada, descascaramiento bajo ventanas, óxido brotando en rejas y fisuras que dejan entrar agua. Atenderlas a tiempo es mantenimiento. Dejarlas avanzar termina en pañetes soplados y reparaciones mayores.
Cuándo pedir algo más que pintura
Si además quieres cambiar pisos, abrir espacios o renovar baños, conviene planear la pintura como cierre de una remodelación de casas. Y si el problema principal está afuera, revisa el detalle del servicio de pintura de fachadas.