Guía para revisar tu escalera en cinco minutos
Prueba de firmeza
Sube despacio pisando primero el borde y luego el centro de cada peldaño. Cualquier movimiento, hundimiento o ruido indica una fijación vencida. Después toma el pasamanos con las dos manos y empújalo hacia afuera en varios puntos. Una baranda segura no debe ceder ni sonar.
Prueba de agarre
Pasa la mano por el borde de la huella. Si está redondeado y liso, el zapato ya no agarra, sobre todo cuando la escalera está recién trapeada o mojada por la lluvia. Una franja antideslizante resuelve el problema sin cambiar el acabado.
Señales que no dan espera
Óxido que levanta la pintura en las bases de una escalera metálica, fisuras en la unión entre la escalera y la placa, peldaños de madera rajados a lo largo de la veta o vidrios de baranda despicados. Son daños que avanzan y que conviene atender antes de que comprometan la estructura.
Lo que el mantenimiento no resuelve
Una escalera con pendiente excesiva, peldaños de alturas desiguales o sin baranda tiene un problema de diseño. Ahí lo que corresponde es rediseñarla dentro de una obra mayor, como una remodelación de dúplex. Para el cuidado general del inmueble revisa nuestros mantenimientos locativos.