Ventana proyectante
Abre hacia afuera pivotando desde arriba. Ventila con lluvia, cierra hermética contra empaques y no ocupa espacio interior. La apertura es parcial y el vidrio exterior se limpia con más dificultad en pisos altos.
Ideal para: baños, cocinas, oficinas y fachadas flotantes
Ventana corrediza
Se desliza sobre rieles, abre hasta la mitad del vano y es la más sencilla de operar y limpiar. Sella menos que una proyectante frente al ruido y al viento por el tipo de cierre con felpas.
Ideal para: habitaciones, salas y vanos anchos
Ventana batiente
Abre como una puerta, hacia adentro o hacia afuera, y libera todo el vano. Muy buen cierre hermético. Hacia adentro estorba con cortinas y muebles, hacia afuera queda expuesta al viento.
Ideal para: vanos angostos donde se quiere máxima ventilación
Combinada con cuerpo fijo
Un paño fijo grande para la vista y la luz, con uno o varios módulos proyectantes arriba o a los lados para ventilar. Es la solución más usada en ventanales de sala y fachadas de oficina.
Ideal para: ventanales grandes y fachadas de locales