Muros y divisiones interiores
Huecos por manijas, golpes de muebles, fisuras verticales en las juntas y zócalos deteriorados por el trapero. Se injerta lámina, se refuerza donde hay impacto repetido y se pinta el muro completo.
Ideal para: apartamentos, oficinas y consultorios con alto tráfico
Techos y cielo rasos
Fisuras que siguen las juntas, manchas por goteras y zonas pandeadas. Es un trabajo con diagnóstico propio, que explicamos en detalle en la página de mantenimiento de techos drywall.
Ideal para: techos con manchas, líneas marcadas o luminarias flojas
Nichos, muebles fijos y cajas de luz
Filos desportillados, repisas que cedieron por falta de refuerzo y dilataciones sucias o fisuradas. Se reconstruyen aristas, se refuerza por dentro y se renueva el acabado, incluida la luz indirecta si la hay.
Ideal para: salas, habitaciones y recepciones con diseño en drywall
Muros junto a zonas húmedas
Si la base del muro está blanda o con moho, hay que retirar el tramo y usar lámina resistente a la humedad, con zócalo protegido. Si la fuga sigue activa, primero se corrige la plomería.
Ideal para: muros que colindan con duchas, lavaplatos o lavaderos