Cómo saber qué le conviene a tu puerta
Antes de cotizar, revisa estas tres cosas. Son las mismas que miramos en la visita y te sirven para entender la cotización que recibes.
Golpea la hoja: maciza o hueca
Toca la puerta con los nudillos en el centro y cerca del borde. Si suena sólido y pesa, es maciza o entamborada con relleno. Si suena a caja vacía y es liviana, es hueca. Las macizas casi siempre se restauran, porque la madera de las puertas antiguas suele ser mejor que la de las nuevas. Las huecas solo se pintan si están planas y firmes; si están infladas o rotas, no vale la pena invertir en ellas.
Mira los tableros, no solo la pintura
Si el daño es pintura descascarada, rayones o un tono viejo, con pintar basta. Si un tablero tiene una raja que se ve a contraluz, está hinchado en la parte baja por agua o tiene agujeros de comején, ese tablero se cambia y el resto de la puerta se conserva. Si lo que quieres es otro diseño, el enchape convierte una puerta entablerada en lisa sin fabricar una nueva.
Revisa el marco
Empuja el marco con la mano. Si se mueve o tiene grietas contra el muro, hay que anclarlo o cambiarlo, y eso se cotiza aparte. Si el marco está firme y a escuadra, cualquiera de las tres opciones, pintar, cambiar tableros o enchapar, se hace sin tocar el muro.
Qué opción elegir
| Lo que ves | Lo que conviene |
|---|
| Pintura descascarada, rayones, tono viejo, hoja firme | Pintura y restauración |
| Un tablero rajado, hinchado o con comején, el resto sano | Cambio de tableros |
| Quieres cambiar el diseño o la madera a la vista | Enchape de tableros |
| Hoja hueca inflada o rota, comején en largueros | Puerta nueva a la medida |
Las tres primeras cuestan desde $399.000 por puerta. Si vas a cambiar el color de toda la carpintería, mira también la pintura de puertas, y si alguna puerta ya no tiene arreglo, te fabricamos puertas en madera a la medida del vano.
De qué está hecha una puerta de almacén y por qué cuesta tan poco
La puerta económica de almacén es una hoja entamborada: dos tapas delgadas de HDF o MDF, de unos 3 milímetros, pegadas sobre un bastidor de listones de pino o de MDF, y en el centro cartón en forma de panal o listones separados. Por fuera lleva una lámina de papel impreso, PVC o melamina que imita la veta, o una base blanca lista para pintar. La madera real, si la hay, son solo los listones del borde y a veces un refuerzo donde va la chapa.
Es barata por tres razones. Primero, casi no lleva madera: es aire, cartón y tablero de fibra. Segundo, se fabrica en serie en pocas medidas estándar, casi siempre 0,70, 0,80 y 0,90 de ancho por 2,10 de alto, sin marco, sin bisagras y sin chapa. Y tercero, el precio que ves es solo de la hoja; el negocio está en lo que compras después y en la mano de obra que tienes que conseguir por tu cuenta.
Lo que eso significa en tu casa: un vano que no mide exacto 0,80 obliga a recortar la hoja, y al cortar una entamborada te comes el listón de borde y quedas pegando tornillos en cartón. Un golpe hunde la tapa y no hay resane que la recupere. La humedad del baño o de la cocina la infla por el canto inferior. La lámina que imita madera no se puede lijar ni entintar, solo pintar encima, y con el tiempo se despega en los bordes. Y como suena hueca, se nota apenas se cierra.
Tu puerta de madera maciza o entamborada de fábrica vieja, con tableros de verdad y bastidor grueso, es un producto que hoy costaría varias veces más comprarlo nuevo. Por eso la restauramos en vez de reemplazarla.
Por qué restaurar y no comprar una puerta de almacén
La comparación justa no es “puerta nueva contra restauración”, sino “puerta nueva instalada, pintada y a la medida contra restauración”. Visto así, restaurar gana en la mayoría de los casos.
| Puerta de almacén | Restaurar la tuya |
|---|
| Lo que pagas | Solo la hoja; marco, chapa, bisagras, corte, instalación, pintura y retiro van aparte, cada uno con un oficio distinto | Un solo valor desde $399.000, con todo incluido y un solo responsable |
| Construcción | Tapas de HDF de 3 mm sobre cartón en panal, lámina que imita la veta, medida estándar | Tu hoja maciza o entamborada, con madera que ya no se consigue a ese precio |
| Ajuste al vano | Se recorta y se rellena con espuma; luces disparejas y marco que se afloja | Ya está a la medida de tu vano y del marco |
| Diseño | Distinta a las demás puertas de la casa | Mismo diseño, mismo tono, la casa se ve uniforme |
| Obra | Romper y resanar muro, escombros, polvo, pintar el contorno | Sin tocar el muro; lo pesado se hace con la hoja desmontada |
| Duración | Una hoja hueca se infla, se raya y se desprende con los golpes | Una maciza restaurada aguanta años y se puede volver a lijar |
| Valor del inmueble | Se nota la puerta barata | Carpintería original en buen estado suma en una venta o un arriendo |
Cambiar sí conviene cuando la hoja es hueca y está inflada o rota, o cuando el comején llegó a la estructura. En ese caso te fabricamos una puerta en madera a la medida desde $899.000 instalada, no una recortada.
Cuidados después de la restauración
Evita golpes y limpieza húmeda las primeras semanas mientras el acabado cura. En baños y cocinas mantén ventilación y revisa que el canto inferior quede sellado, que es por donde más agua absorbe la madera. Y no fuerces una puerta que roza: un ajuste a tiempo es una visita corta; dejarlo avanzar puede terminar en cambio de marco.