Cómo cuidar la piedra muñeca entre un mantenimiento y otro
Un piso de piedra muñeca bien sellado se conserva con muy poco. Lo que más lo daña no es el uso sino la limpieza equivocada.
Limpieza de rutina
Barre en seco para retirar arena y hojas, que retienen humedad y alimentan el musgo. Lava con agua y jabón de pH neutro, cepillo de cerda plástica y buen enjuague. En interiores basta con trapero bien escurrido.
Lo que nunca debes usar
Ácido muriático, cloro concentrado, límpido puro, desengrasantes de cocina y cepillos de alambre. Los ácidos deshacen la arenisca, el cloro la decolora y el alambre deja partículas que después se oxidan y manchan.
Manchas recientes
El aceite y la grasa se deben absorber de inmediato con papel o aserrín, sin restregar. Entre más tiempo pasa, más profundo llega la mancha y más difícil es sacarla. Si ya penetró, es mejor tratarla con cataplasma profesional que insistir con químicos caseros.
Señales de que ya toca mantenimiento
La piedra se oscurece apenas se moja, aparecen vetas verdes en las zonas de sombra, las juntas se desmoronan o hay lajas que suenan huecas. Atender estas señales a tiempo evita cambiar piezas y sale mejor que dejar avanzar el deterioro. Si tu proyecto es nuevo, mira también la instalación de pisos en piedra muñeca.