Guía rápida para cuidar tu piso laminado entre mantenimientos
El laminado es un piso noble si respetas una sola regla, que es mantenerlo lejos del agua. Casi todos los daños que reparamos en apartamentos de Bogotá empezaron con una rutina de aseo equivocada.
Lo que sí debes hacer
Aspira o barre dos o tres veces por semana, porque la arena funciona como lija bajo los zapatos. Trapea con mopa de microfibra bien escurrida, en el sentido del tablón. Pon un tapete en la entrada, fieltros en sillas y mesas, y rodachinas de goma en la silla del escritorio.
Lo que acorta la vida del piso
El balde de agua, la vaporeta y los traperos empapados hinchan las juntas. La cera, el aceite y los abrillantadores dejan una capa resbalosa que marca cada pisada. El límpido y los solventes manchan la lámina decorativa. Las materas sin plato y los bebederos de mascotas son la causa silenciosa de muchos tablones inflados.
Cuándo llamar a un profesional
Si ves bordes levantados, una junta que se abre cada vez más, una zona que se hunde al pisar o un crujido nuevo, no esperes. Un tablón dañado se cambia con facilidad. Una zona entera con humedad bajo el manto termina en cambio total. Si tu piso es de madera maciza y no laminado, el proceso es distinto y lo explicamos en mantenimiento de pisos en madera.